Se
acerca el Día de las Familias y con él, el final del campamento. Hoy es nuestro
último día juntos y estamos aprovechando al máximo de estas horas. Los niños y
niñas tienen ganas de ver a sus papis pero por otra parte, se empiezan a dar
cuenta de que esto se acaba y nos da mucha pena. No nos queda otra que
disfrutar al máximo lo que nos queda aquí y retener en nuestra mente todas las
sonrisas y buenos momentos.
Os
esperamos mañana a partir de las 12 del mediodía. Sabéis que podéis comer por aquí. Hay bosque
de sobra para ello.
Cuando
vengáis, podréis abrazar a los chicos y chicas y después, celebraremos una misa
todos juntos y os hablaremos de lo que hemos estado haciendo por aquí durante
el campamento. No faltarán las canciones, bailes y mucha diversión. ¡Se os va a
caer la baba!
Algunos
padres se preguntarán, los que vienen por primera vez, cómo se llega al
campamento. No es tan complicado como puede parecer, según el plano que se
podía ver en los documentos informativos que os dimos al principio. A
continuación, un itinerario facilísimo. Con esto, ¡no se puede perder nadie!
·
Tomamos la N-1 con dirección a Madrid.
·
Cogemos la salida 57: La Cabrera -
Valdemanco (no es la primera salida a la Cabrera, sino la segunda, la 57) y nos
dirigimos al salir de la autovía hacia la derecha.
·
A la altura del hotel, nos
encontraremos una rotonda. Tomamos la primera salida, dirección Torrelaguna.
·
Ya dentro del camino veréis los carteles
con los indicadores de las fincas. La nuestra es la de San Cayetano, la última.
No
tiene ninguna pérdida porque es la última finca de todas y allí acaba el
camino. Una vez lleguéis al campamento, se os indicará el camino hacia el campo
de fútbol donde podréis dejar los coches y correr a abrazar a vuestros
retoños.
No
vais a tener ninguna dificultad para encontrarnos. ¡¡Os esperamos mañana a
partir de las 12!!


Es verdad que “ hay cosas que sólo pasan en La Cabrera. Y lo que pasa en La Cabrera, se queda en La Cabrera”. Andreíta nos lo lleva diciendo desde el primer año que estuvo allí.
ResponderEliminarPor lo que me toca, llevo dos años viviéndolo de una forma más intensa si cabe porque ahora ya no sólo me lo cuenta Andrea; también Marian.
Mientras escribo, se me humedecen los ojos, como ayer en más de una ocasión, recordando los abrazos colectivos e individuales, las caras felices y emocionadas de los chavales, a Toño, también emocionado, que me comentaba durante la fiesta de final de campamento cómo en años anteriores Bisila (si no se escribe así perdonadme) tenía una gran implicación a la hora de prepararla, a las GRACIAS que dio Mari Carmen, al mensaje de Jordi…en fin de todo.
Total, deciros que, pese a ser un elemento pasivo, lo que pasa en La Cabrera se queda en La Cabrera…y en mi corazón.
Un abrazo a todos los que hacéis posible este campamento.
El papá de Andreíta y esposo de Marian.